La Nao y La Cúpula
Frente al sarcófago, en la pared occidental de la nave, está pintada la numerosa descendencia de Jesé. Una compleja representación que trasciende del Antiguo al Nuevo Testamento. El punto de partida de esta representación es el pasaje conocido de la profecía de Isaías sobre el Cristo descendiente de la estirpe de Jesé, padre del profeta David, de quien sería descendiente la Madre de Dios. El árbol genealógico de Jesé, es el más grande y el más conocido de la pintura bizantina, constituido por un gran número de imágenes de los predecesores carnales de Cristo y pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, así como por profetas que anunciaron esos sucesos.
En la misma parte del templo, únicamente en sus partes superiores, se encuentran algunas representaciones más del Antiguo Testamento, cuyo significado también anuncia acontecimientos futuros y la venida del Salvador: Proverbio de Salomón sobre la Sabiduría y las visiones del libro del profeta Daniel.
Pasando de la capilla meridional a la capilla norte, a través de la parte oriental, vemos escenas de la Segunda Llegada de Cristo en la bóveda, en la pared y en las columnas. En el punto más alto de la bóveda comienza la secuencia de los pasajes con el descenso de Jesucristo del cielo sobre un trono que sostienen dos ángeles. En Dečani, en lugar del Juicio Final, está pintado Cristo Todopoderoso con una expresión casi tierna, quien con las palabras del Evangelio abierto sobre Su regazo y con Su mano en movimiento se dirige a los bienaventurados para que reciban el Reino Celestial. Además de ángeles, está representada la asamblea de justos, intercesores de la humanidad ante Cristo, con sus manos elevadas en plegaria en doce grupos de escenas separadas: Apóstoles, Mártires, San- tos, Obispos, Monjes, Profetas y los Justos del Antiguo Testamento.
La pintura del Paraíso: En las columnas opuestas a la pared occidental están representados la Madre de Dios en el trono, el ladrón arrepentido con la cruz, los justos en el regazo de Abraham y otros. En las columnas debajo de las escenas celestiales, se muestra el destino de aquellos que sufren en el infierno.
En Dečani, el ciclo de pinturas sobre los discípulos de Cristo se extiende desde el noroeste de la nao hasta la capilla norte. Este ciclo es considerablemente raro, tanto en las iglesias bizantinas como en las occidentales, y por varias razones más, es un fenómeno único en el arte de su tiempo. Los Hechos de los Apóstoles contenidos en una veintena de escenas dispuestas en el mismo orden en el que fueron narradas, comienzan desde la bóveda, descendiendo gradualmente sobre las paredes y pilares alrededor, en las cuales se relata la historia de los milagros, las actividades misioneras y el padecimiento de los Apóstoles Pedro, Juan, Felipe, Pablo y San Esteban Protomártir.
El área de la parte central de la nave, bajo la cúpula, se distingue por la belleza y la disposición geométrica de las bloques de mármol en el piso. Aquí, en un área cuadrada, se forma el ambón rosetón hecho de ónice y brecha pulida. Los adornos dispuestos en forma diagonal ahondados y rellenos de plomo, revestidos con chapa de oro.
En la parte inferior del Pantocrátor se aprecia la Liturgia Celestial, extendiéndose a su alrededor. En la cúpula están dispuestas figuras monumentales de profetas, con características singulares y con una potente fisonomía.
En la zona inferior de la cúpula se forman magníficas composiciones de festividades de Cristo y de la Virgen, casi perfectamente conservadas. Las grandes festividades se disponen según el orden de los sucesos sobre las paredes bajo la cúpula y en superficies frontales debajo de ésta.
El ciclo sobre el padecimiento de Cristo, mostrado detalladamente en partes superiores de la nao, comienza con la Última Cena en el arco, en la parte occidental del templo, extendiéndose hasta los pilares que sostienen la cúpula y termina en la bóveda en el área del altar.
Al lado derecho e izquierdo de la nave, bajo la cúpula, los coros están separados de la capilla y de la parte occidental de la nao mediante el muro del parapeto. A la derecha se encuentra un lujoso trono real de piedra, similar a los tronos reales occidentales, con respaldo alto y con brazos ligeramente arqueados, los cuales terminan decorados con rosetones
La pintura de la iglesia que se muestra más completa y sinóptica, se aprecia en la cinta inferior del templo de Dečani, es la comunidad de Dios, de los hombres y de todos los santos – desde los más antiguos hasta los más recientes – incluso los vivos. Cada una de las figuras de los santos están realizadas cuidadosamente, de frente y con abundante oro, casi igual al tamaño real de las personas. La mayoría son santos guerreros, aunque también hay ermitaños, santos serbios y los médicos no mercenarios San Cosme y San Damián, muchos de los cuales, mandan bendiciones, re-citan palabras escritas en rótulos de pergaminos que sostienen en mano.











